Hola a tod@s, os escribo con todavía algo de resaca del concierto en Galileo-Galilei. Han sido dos semanas muy intensas y con mucho que contar, así que empecemos por el principio. El pasado 28 de Noviembre asistimos a una Master-Class con una eminencia de la guitarra española como es José María Gallardo Del Rey (si os digo que este hombre ayudó a Paco de Lucía a estudiar e interpretar el Concierto de Aranjuez, os haréis una idea del nivel de profesional del que estamos hablando).

Poder ver a este hombre, a poco más de metro y medio de distancia, tocar la guitarra, es una experiencia para la que encontrar adjetivos calificativos es verdaderamente difícil: ¿sublime?, ¿reveladora?, ¿maravillosa?, ¿intensa?, ¿honesta?, ¿profunda?…fue todo eso y mucho más. Muchas e importantes fueron las cosas que nos dijo el maestro. Hablamos de la actitud en el escenario, de la inmersión necesaria en una obra para poder interpretarla como el compositor quería que fuera interpretada, de sentirnos a nosotros mismos antes de tocar, y de muchos aspectos de la guitarra que son fundamentales y que a veces olvidamos llevados por el estrés y el ritmo frenético de vida. Y cuando pensábamos que la cosa no podía ir mejor, Don José María comenzó a tocar, y mis oídos y mi alma no daban crédito…

Después de ver semejante maravilla volví a Granada y comencé a preparar junto con “Jebi” y Sara el tema que íbamos a tocar juntos en Galileo, mirando distintas interpretaciones y transcribiendo algunas frases de oído (trabajo que aunque duro es bastante gratificante). Conseguimos hacer una versión bastante completa que luego se enriqueció con un saxo en directo al que Jebi tuvo el valor de abordar a última hora y convencer para tocar la melodía principal, y que fue un éxito como el público demostró rompiendo a aplaudir.

Pero antes de comentar el concierto he de contaros que 30 horas antes, y debido a tocar mucho tiempo en una postura incorrecta, sufrí una recaída de mi contractura en la espalda, y os cuento esto porque quiero que seáis conscientes de lo importantísimo que es ensayar en una postura adecuada. Yo me salvé con un relajante muscular, pero hay veces en que eso no es suficiente y el reposo es obligatorio, así que no os lo toméis a la ligera, yo no caí en la cuenta y por poco no me quedo postrado en casa…

El concierto fue increíble ya no solo por que todos mis compañeros estuvieron fantásticos sino por que el público, que abarrotaba la sala, desde el minuto uno estuvo apoyando a los músicos, celebrando cada canción, y rompiendo en aplausos, haciéndonos sentir el calor necesarios para salir al escenario con un completo entusiasmo (y por qué no decirlo: nerviosos y deseosos de estar a la altura). Yo a nivel musical me siento muy pequeñito cuando veo lo grandes que son todos mi compañer@s, pero aprender y mejorar es precisamente el motivo por el que estoy en este proyecto, y creo que concierto a concierto, y clase a clase la cosa va mejorando, veremos que sorpresas nos depara el próximo el 9 de Enero. Por lo pronto este en Galileo-Galilei ha sido el mejor hasta la fecha, aunque no me cabe duda que lo superaremos, espero veros en el siguiente para confirmarlo.

Un abrazo.

 

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