Hola amantes de la guitarra, os saludo desde la ciudad de Granada.

Supongo que os preguntaréis qué tienen que ver la coordinación y las conversaciones con la guitarra, os lo explico. Para el último concierto que realicé con Desnudos de Etiquetas tenía un nuevo reto, y era interpretar la batería y la línea del bajo del popular tema de Michael Jackson “Thriller”. Cada una por separado no era especialmente difícil, pero al asignar a cada mano un instrumento distinto la cosa se complicaba…pero no demasiado.

Cualquier bajista que se precie va a diseñar sus líneas apoyando el groove de la batería (y mucho más si se trata de un tema comercial), así que solo había que ver qué golpes de ambas manos coincidían, dónde (si en el “bombo” o la “caja”), y de qué forma. Una vez pasada a bisturí la sección rítmica para comprenderla, había que ser capaz de interpretarla. Ya no solo por ser más simple o compleja, sino por el desgaste físico que supone encontrar la posición de la guitarra en la que tocar la canción para que no supusiera un suplicio para mi hombro. Me llevó dos días. Y ahí no acababan mis problemas: la manera en que interpreté los golpes de caja me han costado tres uñas. Pero no fue hasta pasada la prueba de sonido cuando Publio me dio una buena idea de cómo hacer los golpes de caja, pero era demasiado tarde para ponerlo en práctica en el directo…así que sigo sin uñas, para la próxima vez no me pasa.

Después de tocar estaba fumando un cigarrillo (ya sabéis, no lo hagáis niñ@s) en la puerta de la sala, cuando salió el grandísimo guitarrista Javier Horche. Y hablando con él, que lleva tanto tiempo en esto, me decía: “no sabéis la suerte que tenéis de estar en esta sala, y de que esté llena. Eso si eres un artista novel es casi imposible”.

Esto me hizo reflexionar en varias direcciones, y como lo primero es ser agradecido, es de justo recibo dar la gracias a la marca por la iniciativa y por trabajar por ella. También fui consciente de que debo de subirme al escenario siendo más consciente de dónde estoy y disfrutarlo más, porque a veces es fácil dejarse llevar por los nervios y sumergirse en la interpretación de una canción. Y es que cuando estas tocando el público guarda silencio y los focos te dan en la cara y no puedes ver a nadie, te concentras tanto que puedes percibir cualquier desliz que cometas. Y sabe amargo. Hay que aprender a relajarse y disfrutar de la canción en vez de padecerla, para padecer ya esta el ensayo, jajaja.

Bueno, un abrazo y nos vemos en la próxima.

P.D. Os dejo un vídeo de un tema acústico de Javier Horche, espero que lo disfrutéis.

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